ESCUELA NORMAL
DE ZUMPANGO
ESPINOSA
CULEBRO AGUSTÍN ALONSO
GRADO: 3
GRUPO: U
LICENCIATURA
EN EDUCACIÓN PRIMARIA FORMACIÓN CÍVICA Y ÉTICA II
EL JUEGO COMO PARTE DE LA EVALUACIÓN EN LA
SECUENCIA DIDÁCTICA
La evaluación
un proceso más que un número.
Anónimo
RESUMEN
La evaluación es hoy quizá uno de los temas con mayor
protagonismo del ámbito educativo, y no porque se trate de un tema nuevo en
absoluto, sino porque administradores, educadores, padres, alumnos y toda la
sociedad en su conjunto, son más conscientes que nunca de la importancia y las
repercusiones del hecho de evaluar o de ser evaluado. Existe quizá una mayor
consciencia de la necesidad de alcanzar determinados niveles de calidad
educativa, de aprovechar adecuadamente
los recursos, el tiempo y los esfuerzos y, por otra parte, el nivel de competencia
entre los individuos y las instituciones también es mayor.
ABSTRACT
The assessment is now
perhaps one of the issues more prominence in the field of education, not
because it is a new theme at all, but for administrators, educators, parents,
students and society as a whole, are more aware than ever of the importance and
implications of the fact to evaluate or be evaluated. There is perhaps a
greater awareness of the need to achieve certain levels of educational quality,
properly take advantage of resources, time and efforts and for other hand, the
level of competition between individuals and institutions is also higher.
Las
prácticas educativas son diseño del trabajo docente, las actividades a
desarrollar deben llamar la atención del
alumno; es por eso que cada docente tiene un propio estilo de enseñanza y
trabajo dependiendo del grupo, sus necesidades, actitudes, aptitudes y las
condiciones en la que este establecido el contexto del aula, por tal motivo es
importante reflexionar sobre cada aspecto que retomamos al realizar la
planeación educativa donde colocamos los aprendizajes esperados; lo que
pretendemos que los niños aprendan, la competencia; lo que el alumno al
terminar el curso o tema tiene que llegar hacer, la situación problema; la
situación en el que el niño esta inmerso durante el proceso y la secuencia
didáctica las actividades que el alumnado realiza para poder llegar a alcanzar
lo que se pretende en las especificaciones anteriores, y dentro de esta
secuencia didáctica se encuentra la evaluación un tema con dicho revuelo al
cual nos hemos sometidos como una prueba de alto calibre el cual debemos
subyugar al niño y ponerlo en jaque y asignarle una letra o un número por el
esfuerzo o solo porque no trabajo dentro
de clase, el tabú de la evaluación sigue siendo de gran relevancia ya que esto se
debe que de alguna manera no encontramos la dinámica y lo técnico de cada
proceso lo indispensable de la misma, “y no tenemos en cuenta las
características de cada alumno”, así mismo las evaluaciones deben tener una
mecánica de interés para el alumno no para el maestro sino que los dos
compartan las experiencias del como se lleva a cabo el transcurso de la enseñanza-aprendizaje, ya
que los maestros por cubrir el programa y el plan de estudios nos olvidamos
de la esencia así como del “fundamento de ser niño” es decir que el fundamento
del ser niño es no olvidarnos que somos, que fuimos y seremos niños.
La
RIEB nos pide en la actualidad el manejo de una evaluación formativa y al
finalizar ésta que se cree una evaluación
sumativa y por qué no hacer esta evaluación un poco más dinámica, un
poco más de juego, por qué seguir una misma rutina y una misma implementación
de técnicas como las listas de cotejo, las rúbricas, las listas graduales,
escalas de rango, por qué no utilizarlo a partir de juegos que nos lleven a un
sendero donde obtengamos resultados, entonces por qué no pensar que el juego
nos puede llevar a un resultado, y por qué el juego no lo dejamos como un medio
más en la evaluación, esto fue lo que pensé durante mi práctica con los alumnos
de 5 “D” y 6 de la Escuela Tierra y Libertad cuando primeramente participaron
en minijuegos antes de llegar al juego de mesa que el equipo había preparado
para ellos, y antes cuando corregíamos
el proyecto y retomábamos la rúbrica como instrumento de evaluación en donde de
alguna manera lo que se proyectaba más
eran los valores y la convivencia que tenia que contestar con un valor
determinado en cada uno de ellos y no un aprendizaje serio.
Es
así como pensé que porque no ver al juego como un campo más de la evaluación
formativa retomándolo de la RIEB, para ello primero retomemos lo que es
evaluar:
En el campo de la evaluación
educativa, la evaluación es un proceso integral y sistemático a través del cual
se recopila información de manera metódica y rigurosa, para conocer, analizar y
juzgar el valor de un objeto educativo determinado: los aprendizajes de los
alumnos, el desempeño de los docentes, el grado de dominio del currículo y sus
características; los programas educativos del orden estatal y federal, y la
gestión de las instituciones, con base en lineamientos definidos que
fundamentan la toma de decisiones orientadas a ayudar, mejorar y ajustar la
acción educativa (Ruiz, 1996; Hopkins, 1998; JCSEE, 2003; Worthen, Sanders y
Fitzpatrick, 1997).
La
evaluación educativa dentro de esta perspectiva queda en claro que lo que
evaluará es el desempeño integral de cada uno de los actores que estén en el
campo educativo, sin dejar a un lado lo indicado en el programa pero de alguna
manera donde queda la libertad de la
evaluación para poder contribuir a la mejora del aprendizaje, y regular
el proceso de enseñanza y de aprendizaje, para crear condiciones
pedagógicas (estrategias, actividades,
planificaciones) en función de las necesidades de los alumnos, así
Vizcarro (1998) dice que en consecuencia, la evaluación desde el enfoque
formativo responde a dos funciones; la primera es de carácter pedagógico (no
acreditativo), y la segunda, social (acreditativo), retomando las palabras de
este autor puedo decir que el juego como parte de la evaluación queda en la
primera función de carácter pedagógico ya que las situaciones que se dan dentro
de ella no evoca a las demás personas y de alguna manera no influye en su
acreditación, es decir podemos retomar al juego como tres principios de
evaluación para evaluar durante el proceso lo que el alumno se va quedando o
reteniendo, al inicio para saber cuanto sabe del tema y por último para saber
que tanto conocimiento ha construido al finalizar el tema.
De
alguna manera la primera función he utilizado en las escuelas primarias como
técnica de evaluación ya que no le público a los padres el cómo van sus hijos,
etc. En las prácticas escolares en la escuela Normal se maneja la función dos
ya que sino entregas un trabajo te olvidas de
una excelente calificación y solo condicionan tu comportamiento a que
toda causa existe una reacción.
Así
que también existe una diversificación de las estrategias de evaluar el
aprendizaje y en ocasiones dejamos de lado lo cercano al alumno Tonucci (1995) nos dice que lo cercano es
todo lo que el niño conoce, lo que puede manejar, lo que sabe que existe y se
puede desarrollar, para el niño del grado que sea, sin importar la edad, es así
como lo que esta en primera instancia
para el pequeño es el juego y es donde
el docente tiene que emplear estrategias más dinamizantes que al alumno lo
pueda atraer y pueda convertirse en parte, pero, no podemos ordenarle al niño
como ser niño.
Es
así que el juego puede crear un vinculo entre lo real para el alumno y lo ideal
para el profesor durante el proceso de una secuencia didáctica solo retomándola
como elemento más sin ser publicada aquí podemos emitir juicios estableciendo
criterios y es como si incluyera una rúbrica dentro de ella donde quien tiene
el juicio es el docente, pero el alumno también puede participar al crear un
juicio sobre su trabajo bajo sus propios criterio supervisado por el docente,
donde puede utilizarse como técnica para el medir el desempeño de los alumnos y el análisis dentro de este.
Por
ejemplo el proyecto desarrollado en el ejercicio de la “Feria de valores” fue
creado a partir de un juego ya establecido “La Herencia de Tía Ágata”
convirtiéndolo en “La Herencia de Don Panchito Morales” donde los alumnos solo
reafirmarían lo aprendido en su salón de clases por su avance programático establecido
en el programa de estudio percatándome que los alumnos ya habían visto el tema revisado
semanas atrás “El resolver conflictos
sociales a los cuales la sociedad se enfrenta día con día”; como me di cuenta
de esto pues acercándome y preguntándoles
por supuesto volviéndome en un rato una persona que trata de escuchar
sus curiosidades y sus aprendizajes así
éstos sean los más insignificantes porque como lo dice Malli (2003) no existe
pensamientos insignificantes, sino mentes pequeñas y rotas.
Es
donde nuestra “tarea creadora” según Vigotsky (2001) llamamos tarea creadora a
toda actividad humana generadora de algo nuevo, ya que se trate de reflejos de
algún objeto del mundo exterior, ya de determinadas construcciones del cerebro
o del sentimiento que viven y se manifiestan únicamente en el ser humano.
puede llegar hacer una actividad reproductora
basada en la combinación de estrategias para que el juego tome un rumbo
diferente en las aulas de clases, es decir que no se vea como la simple
distracción porque ya hayan terminado un trabajo, o porque sobró tiempo entonces
salgan al patio a jugar, sino que tener presente que el juego puede servir de
diversas maneras y no que no se sienta excluido de las demás asignaturas, del
Español, de las Matemáticas, de la Geografía etc., para que de alguna manera se
vea envuelta en la silueta del trabajo y forme parte de la formación del
individuo.
La
evaluación debería de ser un activo de condiciones favorables y posibilitadora
para que un grupo de alumnos en dinámica
de construcción y cooperación recíproca, en conjunto de sus compañeros al
momento de estar en un juego desarrollen al máximo el interés y sus capacidades
cognitivas.
Así
es como el docente al implementar juegos que los alumnos conocen o cuales
practican (rompecabezas, crucigramas, juegos de mesa, juegos que pasan por tv,
juegos tradicionales etc.) podemos crear que el alumno crea en si mismo y no
solo eso sino que socialice como ser humano y como persona siempre teniendo en
cuenta sus valores y su conciencia y su libre albedrio.
Anexos
Ésta
foto muestra el trabajo que los niños están realizando durante el juego, la
finalidad de este juego es que los niños crearan conciencia a través de
conflictos que se viven día con día.
Las
instrucciones y la presentación de cada uno de los integrantes de ambos
equipos fueron muy buenas, de hecho se
entablo una muy buena relación con el primer grupo que participo en el juego.
Referencias
Bibliográficas
1.
Vizcarro,
C. (1998), “La evaluación como parte del proceso de enseñanza y aprendizaje: la
evaluación tradicional y alternativa”, en C. Vizcarro y J. León (eds.), Nuevas
tecnologías para el aprendizaje, Madrid, Pirámide, pp. 129-160.
2.
Vygotsky,
L. S. (1979), El desarrollo de los procesos psicológicos superiores,
México, Editorial Crítica/Grijalbo.
3.
Tonucci,
Francesco (1995), “Con ojos de maestro”, Buenos Aires, Argentina, Editorial
Troquel.
4.
Vygotsky,
L. S. “La imaginación y el Arte en la infancia”, México, Editorial Coyoacán.
5.
SEP
(2011), Plan
de estudios 2011. Educación Básica, México.
6.
(2011), Programas de estudio 2011. Guía para el
Maestro. Educación Básica. Primaria. Tercer grado, México.


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